Ernesto Farías y Santiago Silva. Hace
un año, Farías tenía el partido de su vida con la camiseta de Independiente. El
12 de marzo pasado le hacía tres goles a Boca en la Bombonera y el Rojo
ganaba aquel partido 5 a
4. El delantero terminó con el ojo morado pero con la moral bien alta. Nada que
ver con lo que vive hoy. Gallego le dio muchas chances y los hinchas lo bancaron,
aunque le fueron perdiendo la confianza. Hoy no hace goles y su racha es tan
mala que lo mandaron al banco.
