Por Alejandro Duchini (en Twitter, @aleduchini)
Hay quienes dicen que México es
un país roto. El deporte no está ajeno. El mercado futbolero está sospechado
desde hace casi una década de funcionar para lavar dinero. Entre la pasión de
la tribuna y los gritos de gol, la plata sucia se limpia de a millones. Los
propios mexicanos nos cuentan cómo es apasionarse por la pelota cuando la
propia vida está en peligro (El Gráfico – 2012).
